El podio del Gran Premio de Hungría de Fórmula Uno. Primero Lando Norris (McLaren), segundo Max Verstappen (Red Bull) y tercero Kimi Antonelli (Mercedes). Foto: Attila Kisbenedek / AFP via Getty Images.
El Gran Premio de Hungría de Fórmula Uno finalizó con la primera victoria de la temporada para el campeón reinante Lando Norris, igualmente inesperado segundo lugar para Max Verstappen en un Red Bull, apenas sexto el día previo en las pruebas clasificatorias y un tercer lugar para el líder del campeonato mundial Kimi Antonelli, quien había clasificado solo cuarto para la parrilla de salida, pero por no acatar apropiadamente una bandera amarilla, fue relegado al séptimo lugar.
Los favoritos para triunfar en el trazado del Hungaroring eran los Ferrari, por las características del monoplaza con excelente tracción en las abundantes curvas lentas y la poca necesidad de un potente motor, de lo cual adolecen.
Comenzaron bien el fin de semana con los mejores tiempos en las prácticas libres 1 y 2, para luego Lewis Hamilton perder la posición de vanguardia para la parrilla de salida con Norris por apenas 12 milésimas de segundo.
Pero allí comenzaron los problemas y desaciertos. Hamilton sería penalizado con 3 puestos en la parrilla por impedir el avance del McLaren de Oscar Piastri en la Q3, pasando del segundo al quinto lugar, por detrás de Verstappen, quien partiendo cuarto en la reconfiguración de la parrilla, le haría la vida imposible durante la carrera, a pesar de un vehículo notoriamente más lento y con varios problemas.
En un circuito donde la posición en la pista es crucial, por gran la dificultad en lograr adelantamientos, Ferrari decidió arrancar con neumáticos del compuesto blando y avanzar rápidamente con una favorable arrancada (todos por delante con compuesto medio). Sin embargo, la salida no fue buena, Charles Leclerc del segundo pasó al quinto lugar y Hamilton quedó pegado detrás de Verstappen sin poder adelantarlo.
Al no poder conseguirlo en pista y con la queja del heptacampeón de que “Max es muy lento”, el equipo optó por la estrategia del “undercut” (entrar a cambiar neumáticos antes del que lo precede y con mejor ritmo quedar delante cuando este lo haga) que funcionó, pero apenas tres giros después de estar adelante, el británico fue pasado por una magistral maniobra del tetracampeón llegando a la curva #1, para quedar detrás otra vez, esta vez con los mismos compuestos de neumáticos duros.
Ferrari, volvería a usar la misma estrategia para la segunda parada, Hamilton cambiando por otros neumáticos del compuesto duro, mientras Red Bull decidió no contestar la parada -aceptando el undercut- pero alargaría la de Verstappen por 11 vueltas más y colocar compuestos blandos para tratar de adelantarlo de nuevo hacia el final de la competencia (si los cuidaba adecuadamente).
Por delante de ellos cómodamente estaban los McLaren, con un ritmo muy superior, pero Norris en el segundo lugar perdiendo la punta en la primera vuelta con Piastri, al irse largo en la segunda curva. No pudiendo adelantar a su compañero quien tendría -por posición en la pista- la ventaja de parar primero, Norris logró hacer efectivo un “overcut” (cambiar neumáticos después, para salir adelante por un mejor ritmo).
Faltando 14 vueltas para el final, con McLaren para un 1-2 incontestable, la caja de cambios del MCL40 de Piastri falló y se desplegó el Vehículo de Seguridad Virtual (VSC), motivando el cambio a neumáticos del compuesto blando por el líder y los Ferrari. Norris no perdería el primer lugar por su buena ventaja, pero Hamilton si el segundo con Verstappen y el tercero con Antonelli, quienes optaron por no hacerlo.
Para colmo de males, Hamilton sería penalizado por exceso de velocidad en pits. Los cinco segundos adicionales al tiempo final lo pondría por detrás de su compañero de equipo Charles Leclerc.
En una carrera que deberían haber ganado o al menos estar en el podio, terminarían 4º y 5º, mientras el líder del campeonato, Antonelli con paciencia y estrategia adecuada con paradas muy tardías, lograría subir al podio y alargar su ventaja en el campeonato de pilotos.
Con ganadores distintos en las últimas cinco carreras, se demuestra la paridad entre los competidores, siendo los pequeños detalles y la fiabilidad los que pueden hacer una gran diferencia. El triunfo de McLaren con un piso nuevo, además presagia que la temporada se definirá por el éxito de las renovaciones en cada equipo.
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