Incidente entre George Russell (Mercedes) y Lewis Hamilton (Ferrari) en la primera vuelta del GP de Bélgica de Fórmula Uno. Foto: Clive Mason / Getty Images
El recién disputado Gran Premio de Bélgica de Fórmula Uno en el circuito de Spa-Francorchamps, prácticamente se definió en la primera vuelta al trazado en el bosque de las Ardenas, con el contacto entre el Ferrari de Lewis Hamilton y el Mercedes de George Russell, este último sacando la peor parte al quedar atrapado en la grava en las curvas de Le Combes y fuera de la competencia, mientras Hamilton sería penalizado con 5 segundos estacionario en su parada en los pits, por causar la colisión.
El incidente provocado por la mala salida de la mayoría de los monoplazas con motor Mercedes por una defectuosa entrega de energía eléctrica, al no recargar adecuadamente en la frenada de la primera curva (Le Source), en el caso de Russell (3º)quedando con 30 a 40% menos, para ser fácilmente adelantado en la larga recta de Kemmel por ambos Ferrari (4º y 5º). Tratando de recuperar posiciones alargando la frenada al llegar a Les Combes, quedó por fuera de Hamilton, quien al acelerar buscando no ser adelantado, el sobreviraje con poco espacio y neumáticos fríos hizo el contacto inevitable, generando una cuestionable sanción, porque Russell no estaba adelante y generalmente estos tropiezos en la vuelta inicial son más permisivos.
Kimi Antonelli, saliendo desde la posición de vanguardia de la parrilla de salida, tuvo la suerte de ser adelantado por Max Verstappen (2º)saliendo de Eau Rouge, para luego retomar la punta en Kemmel al aprovechar por cercanía la succión del Red Bull.
De allí en adelante el boloñés controló la carrera a pesar de requerir adelantar en pista al Ferrari de Charles Leclerc, beneficiado por una parada en pits para el recambio de neumáticos durante la salida virtual del vehículo de seguridad, mientras Antonelli y Verstappen lo habían hecho justo un par de vueltas antes.
Primer italiano en ganar en Spa desde Alberto Ascari en 1953 con el Ferrari 500 (Michele Alboreto triunfó también con Ferrari en el GP de Bélgica en 1984, pero en el circuito de Zolder), además de alcanzar a Ascari, con más poles y triunfos (6) en una temporada, entre los transalpinos.
Para la mayoría de los pilotos, el trazado de Spa con las nuevas regulaciones, ya no es el intimidante circuito del pasado. Debido a la alta necesidad de potencia eléctrica en las largas rectas y rápidas curvas, algunos sectores se han vuelto “demasiado fáciles” por la necesidad de recargar la batería. La gran curva de Eau Rouge y luego Radillon ahora se toman 30 km/h con menos velocidad, igual que la doble curva a la izquierda de Pouhon, la cual para Oscar Piastri “se convirtió en una recta”. El largo curvón a la izquierda de Blanchimont hasta 50 km/h menos, bien por debajo de los 300 de antes. Aun así, algunos llegaban al final de Kemmel con solo la potencia del motor de combustión interna (550 bhp).
Por otra parte, el mejor gestor de la energía eléctrica y su despliegue ha sido Antonelli, por eso la diferencia con su compañero de equipo, que repetidamente se queja de tener un motor con menos potencia, donde por la alta demanda de energía, pequeños detalles al conducir hacen una gran diferencia. El británico vuelve a distanciarse, ahora a 50 puntos del líder de la clasificación, además, 5 detrás de Hamilton, quien ocupa el segundo lugar de nuevo.
Este fin de semana se corre en el Hungaroring, un trazado totalmente distinto, de poca demanda energética por pocas rectas y abundantes curvas lentas, que favorecen una batería bien cargada durante toda la vuelta.
Un tipo de circuito, donde la ventaja del paquete Mercedes, es menos relevante y donde las posibilidades de otros pilotos y equipos son mayores. Principalmente Ferrari, cada vez más cercano al líder del campeonato, cuya mayor desventaja se centra en una menor capacidad de la Unidad de Potencia, la cual presentará un nuevo desarrollo (ADUO) en la carrera de Monza.
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