George Russell y Kimi Antonelli, pilotos del equipo Mercedes de Fórmula Uno. Foto: f1.com y logo en Wikipedia.
Este fin de semana en Miami, se reinicia el campeonato 2026 de Fórmula Uno después de un mes sin actividades -a nivel de las pistas- por el conflicto bélico en el Medio Oriente que obligó la cancelación de los GP de Arabia Saudita y Baréin. El evento incluirá la segunda carrera al Sprint de la temporada, que conlleva una única práctica libre, que ha sido extendida a 90 minutos de duración.
Para algunos -entre ellos Andrea Stella, principal del equipo McLaren- comienza un nuevo campeonato, gracias a que la mayoría de las escuderías ya tenían pautado introducir renovaciones y mejoras en sus monoplazas en esta que originalmente sería la sexta válida de la campaña. El tiempo extra y los “retoques” al reglamento, les ha favorecido en entender mejor la complejidad de la administración de energía y que los pilotos indudablemente necesitaran mucho menos tiempo y frecuencia en recargar la batería que en la conducción.
McLaren, ya avisó de su evolución favorable en Japón, donde Oscar Piastri lideró y pudo ganar la competencia, terminando segundo por la mala suerte de la salida del Vehículo de Seguridad justo después de su entrada a los pits para cambio de neumáticos, favoreciendo a Antonelli en una parada con 10 segundos menos de tiempo.
Por su parte, Ferrari ha presentado un vehículo mucho más competitivo para esta temporada, demostrado por los dos podios de Leclerc y el primero en la escudería del cavalino para Lewis Hamilton.
Red Bull, ha podido aprovechar este tiempo adicional para mejorar un chasis verdaderamente deficiente (primero sin Adrian Newey), porque la nueva Unidad de Potencia hecha en casa resultó sorpresivamente competitiva desde la primera carrera en Australia. Mucho va a depender de lo que pueda aportar un desilusionado Max Verstappen -más con el reglamento que con el monoplaza-.
Sin embargo, la referencia seguirá siendo Mercedes, invicto en poles y las cuatro carreras (incluyendo el Sprint en China), porque arrancó la campaña con el mejor chasis, motor y la gestión de energía en pista. Si los demás han podido evolucionar y mejorar, tampoco ellos han estado con los brazos cruzados y solamente con un vehículo que no pueda mejorar más -dudoso- o que los cambios sean contraproducentes (lo cual ha sucedido previamente)perderán la amplia ventaja que le llevan al resto.
Lo que se vislumbra es -como al año pasado en McLaren- una lucha interna en el equipo de la estrella de tres puntas por ganar el campeonato de pilotos. Un veterano George Russell en su quinta temporada con el equipo, arrancó desde las pruebas previas al inicio de la campaña como el gran favorito para titularse, sobre todo luego, con el dominio que demostró en la primera carrera en Melbourne y el triunfo en el Sprint de la segunda, en Shanghai.
Sin embargo, tendrá una fuerte competencia por su compañero de equipo, el italiano Kimi Antonelli, quien apenas en su segunda temporada en la F1 tiene al momento dos victorias consecutivas desde la pole y con la vuelta más rápida en la carrera (Hat Trick), para convertirse en el GP de China como el segundo más joven en la historia de la F1 en lograr un triunfo y desde el de Japón el más joven liderando un campeonato.
A la larga, la ventaja por conocimiento, experiencia y veteranía, debería favorecer a Russell porque con igual maquinaría, aun siendo más rápido el boloñés, irremediablemente será más propenso a errores y malas decisiones por su aún ascendente curva de aprendizaje.
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