Prohibido devolverse

¿Vuelta atrás? No…pero Sí.

Las autoridades de la Fórmula Uno (FIA y Liberty media) junto a los 11 equipos y los fabricantes de las unidades de potencia, han acordado hacer unos “ajustes” al Reglamento Técnico y Deportivo 2026, para ser implementado -en su mayoría- a partir del próximo GP de Miami a principios de mayo.

Los cambios no son drásticos y para algunos probablemente no harán  nada  sustancial.  Para  empezar,  la  FIA  y  el  regente comercial, no quieren cambiar mucho, porque están contentos que al  fin  encontraron  un  reglamento  que  permite  muchos adelantamientos -aunque muy artificiales- y un buen espectáculo.

La Fórmula Uno, tradicionalmente ha evolucionado en paralelo con los fabricantes de vehículos comerciales y estos en la última década han insistido en el motor eléctrico. Sin embargo, esta posición  está  cambiando  para  los  vehículos  de  calle  y  la producción de los “eléctricos” se ha reducido y es poco probable que  se  haga  mandatoria  para  la  década  de  los  30  como previamente  anunciado  en  algunas  regiones,  posiblemente regresando al motor mecánico, pero con combustible no fósil.

Ese camino lo seguirá también con toda probabilidad la F1, pero para los próximos cambios grandes de reglamento, pautados para el año 2031. Por lo tanto, cambios mayores no habrá en este sistema  híbrido  hasta  entonces.  Este  año  solo  “retoques” menores, quizás en el entrante sean más significativos, pero siempre  bajo  el  actual  híbrido  con  la  gestión  de  la  energía eléctrica.

Los cambios más significativos se relacionan con evitar que el piloto pase extensos periodos de cada vuelta acumulando energía en vez de usarla.

Para la clasificación, eso se consigue limitando la carga máxima de la batería a 7 MJ por vuelta (inicialmente 9, se bajó a 8 en Japón),  con  un  simultáneo  incremento  en  la  capacidad  de recuperación  cuando  se  aplica  el  “Superclipping”  (recargar batería a pesar de acelerador a más de 75%)de 250 a 350 kW, con lo cual su uso se limitará de 2 a 4 segundos en vez de 10 como era inicialmente. Esto aumentará en aproximadamente 2 segundos el tiempo por vuelta, pero los pilotos podrán ir de nuevo al límite de su capacidad, como debe ser.

Para la carrera, el despliegue de energía por el MGU-K en zonas de aceleración se mantiene en 350 kW (más 400 del motor mecánico

= 750 kW, aproximadamente 1.000 bhp), mientras que en el resto del circuito se reduce a 250 kW, lo cual junto a limitar el “Boost” (botón de empuje adicional)a 150 kW adicionales, mantendrán las oportunidades de adelantamiento y evitará las extremas diferencias  de  velocidades  que  llevó  al  accidente  de  Oliver Bearman en Japón.

Un punto crítico que ameritó un cambio, fue el peligro de un monoplaza  que  sufre  de  extremada  baja  aceleración  en  la arrancada por no contar con la energía suficiente. Como solución, se implementará una “detección de salida con baja potencia” y automáticamente  se  entregará  por  el  MGU-K  un  mínimo  de potencia  adicional  para  acelerar  a  un  nivel  seguro,  sin  ser competitivo con las buenas arrancadas (será estudiado, pero no implementado aun en Miami).

Para las condiciones de pista mojada, se reducirá la máxima entrega de energía con el fin de reducir el torque y poder controlar una  superficie  con  poco  agarre,  además  de  permitir  mayor temperatura en las cobijas de calentamiento de los neumáticos Intermedios (franja verde).

Con estos ajustes, La FIA tiene la esperanza que en las carreras que vienen, las cuales tiene menos gasto energético, estos cambios reducirán las fuertes críticas sobre que el deporte ha sido dañado por  los  nuevos  reglamentos,  mientras  que  muchos  fanáticos nuevos  y  casuales  seguirán  disfrutando  de  los  múltiples adelantamientos y de un gran espectáculo visual.

formulaburgerf1@gmail.com

Acerca de Bruno Burger 213 Artículo
Miembro titular de la Comisión Médica de la FÍA para F1 (1995-2015).

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