¿ Éxito o Fracaso?

La falsa “fake” Marina del GP de Miami. Foto: Instagram F1 

El Gran Premio inaugural de Miami cumplió con su cometido. Una extravagancia de entretenimiento con la presencia de una abundancia de celebridades, deleitó a 80.000 espectadores que también vivieron de cerca una carrera de Fórmula Uno.

Liberty Media, el regente comercial de la F1 y los organizadores del GP de Miami, prepararon un espectáculo que impulsara aún más la popularidad de la máxima categoría del automovilismo mundial en suelo norteamericano, magistralmente generada por NETFLIX con su serie documental/ficción (Drive to Survive) con los intríngulis de las últimas 4 temporadas. 

El evento “mayamero” contó con la presencia de leyendas de otros deportes nacionales, como Michael Jordan (Basketball), Tom Brady (Football americano) y las hermanas Williams (Tennis garantes para la incorporación de la F1 en la cultura estadounidense del deporte. 

La carrera en sí, tampoco fue un fracaso. No fue un “thriller” como Baréin, Arabia Saudita o Imola, pero Max Verstappen con el Red Bull RB18 obtuvo su tercera victoria de las cinco primeras carreras de la temporada, pasando a ambos Ferrari (en la primera fila por primera vez en 47 carreras), del tercero al segundo lugar a Carlos Sainz en la arrancada y luego en la novena vuelta al líder Charles Leclerc, para al final resistir la presión del monegasco al reducirse a nada la ventaja de casi ocho segundos por la salida del vehículo de Seguridad. Siguen demostrando por el momento que son los protagonistas de la temporada hasta que Mercedes pueda sortear sus deficiencias y ponerse al mismo nivel y entrar en la lucha, con Lewis Hamilton y/o su compatriota George Russell, quien ha demostrado mejor desempeño que su compañero heptacampeón en estas primeras carreras con Mercedes.

De nuevo la preparación del Red Bull con menos carga aerodinámica y mejor velocidad en las rectas doblegó a la preparación de Ferrari con mejores tiempos en el primer sector de curvas rápidas, pero en desventaja con el equipo austríaco que contó con mayor velocidad en los sectores dos y tres con las largas rectas. Aun así, con menor deterioro de los neumáticos por contar con un mejor balance. 

Algunos pilotos tuvieron poca suerte, como el mexicano Sergio Pérez, quien no pudo capitalizar una posible ventaja con mejores neumáticos al final de la competencia, por una falla con la caída de potencia del motor en las rectas (generalmente debido a problemas en recargar las baterías de los motores eléctricos), que lo llevaron a perder bruscamente 7 segundos en dos vueltas y toda opción de alcanzar al madrileño Carlos Sainz y un puesto en el podio. Tampoco la tuvo Lando Norris, quien tropezó su McLaren/Mercedes con el AlphaTauri de Pierre Gasly, quien se metió en su camino al tener dañada la dirección de su monoplaza por un contacto previo con Fernando Alonso (Alpine/Renault)en la primera curva, cuando el asturiano trató de adelantarlo por dentro, pero sin éxito. 

A la mayoría de los pilotos les gustó el trabajoso trazado del Autódromo Internacional de Miami, pero también una buena parte de ellos sugirió algunos cambios para la próxima carrera en 2023, circuito con contrato por diez años. Casi todos expresaron su descontento con el poco agarre de los neumáticos fuera de la engomada línea de carrera, lo cual limitó obviamente maniobras de adelantamiento. Tampoco gustó para nada la chicana entre las curvas 14 y 16, pero la velocidad lenta en la zona es obligatoria por pasar debajo de un elevado de la autopista a escasos 4 metros de altura. El fuerte accidente de Esteban Ocon (Alpine/Renault) contra las paredes de concreto muy cercanas a la pista demostró la necesidad de las barreras de TecPro en algunas zonas. 

Si bien, el evento recibió duras críticas, muchas probablemente relacionadas con la falta de conocimiento de la cultura local, los organizadores celebran la extraordinaria publicidad generada y sobre todo el éxito tan necesitado en suelo americano. Así, mientras Mónaco tiene el glamour a orillas del mar Mediterráneo, los países árabes el mar de arena, Miami será recordada con risas, por el mar de mentira. Esperemos que el año entrante nadie pierda un monoplaza en una apuesta, cuando la F1 llegue de nuevo a Las Vegas. 

formulaburgerf1@gmail.com 

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