Grand-revanche-Prix

Lewis Hamilton, Abu Dhabi 2021. Foto: Charles Coates/Motorsport Images 

Después de perder el campeonato de pilotos de la Fórmula Uno en la última vuelta de la última carrera de la temporada 2021, el piloto británico Lewis Hamilton, sin mayor duda, regresará a los circuitos de la máxima categoría del automovilismo mundial para tratar de recobrar la corona, la cual, según él, le fue sustraída, para no decir robada. 

Aunque en algunos momentos personajes de la Fórmula Uno y variadas redes sociales asomaron la posibilidad de que Hamilton, desilusionado por la forma de perder esa inédita octava corona por una decisión personal adversa, pudiera darle la espalda a la F1, la verdad, que no solo es poco probable, sino muy improbable que el inglés le de la espalda a la categoría, fanaticada y seguidores (a favor o en contra). Primero, quedaría muy mal ante la mayoría, porque en los deportes se gana y se pierde; muchas veces por errores arbitrales que a veces hasta parecen a propósito, pero que nunca justifican la actitud de niño malcriado que al perder se retira. Segundo, no es la forma de ser del británico. Un deportista combativo, competitivo y entrenado para la lucha, con un enorme ego que solo tienen los grandes campeones y una imperiosa necesidad de enseñarle al mundo que es el más grande, logrando recuperar el trono perdido. 

Conociendo que su tarea no será nada fácil ante un extraordinario rival que lo emparejó y en muchos aspectos mejoró, para llevarse finalmente el neerlandés Max Verstappen el título de campeón por vez primera, Hamilton jugará todas las cartas disponibles para salir favorecido en la ardua tarea de reconquistar el campeonato de pilotos en esta próxima campaña, pronta a comenzar en el mes de marzo. Para tal fin, aun sabiendo que lo puede lograr como casi lo hizo en la temporada pasada, buscará que todo esté a su favor, comenzando por la actitud de las autoridades de la FIA (Federation Internationale de l’Automobile ) a quienes en la actualidad acusa de haber manipulado el resultado de la última carrera de la pasada campaña por decisión del Director de la Carrera, Michael Masi, de permitir una vuelta final lanzada, donde “lógicamente” se le daba ventaja a Verstappen por contar con neumáticos nuevos. 

Ciertamente las autoridades tienen en sus manos “una papa caliente” sobre que hacer con Masi. Despedirlo, es permitir que un deportista juzgue a los jueces por sus actos; dejarlo es incomodo para muchos cuando está cuestionado por esa y otras decisiones. Una posible solución es, dividir responsabilidades en los circuitos, poniendo al lado del australiano dos o más personas para las tomas de decisiones y repartiendo labores. El silencio de Hamilton hasta el presente, es evidencia de que está esperando lo que finalmente ocurra y luego actuar de acuerdo a los resultados. Por el momento, su actitud de victima le asegura que de una forma u otra sea tratado distinto en el próximo torneo, con cierta ventaja psicológica, al ser muy antipática cualquier decisión en su contra, sobre todo cuando se trate de una culpabilidad compartida (choque entre dos). 

Sin embargo, también hay que considerar que el resultado de Abu Dhabi fue producto de un hecho fortuito, cuando apenas a 5 vueltas para el final de una carrera dominada totalmente por Hamilton, Nicholas Latifi estrellaba su Williams/Mercedes contra las barreras de protección, al perder el control de su monoplaza en la lucha con Mick Schumacher (HAAS/Ferrari) para no quedar en el último lugar. Pero así mismo, fue un hecho fortuito a su favor -por coincidencia protagonizado también por un Williams- cuando en apenas la segunda carrera de la temporada, al despistarse en Imola, lo salva de quedar una vuelta atrás de los líderes al chocar George Russell (próximo compañero) con su antiguo compañero en Mercedes (Valtteri Bottas), originando una bandera roja que detuvo la carrera y le permitió recuperarse y terminar en el segundo lugar. 

En 2021 fue evidente que Hamilton mayormente manejó a la defensiva y con poca agresividad, excepto cuando exigido. Esto probablemente un reflejo de su experiencia en las exitosas campañas previas. Así mismo, su equipo Mercedes, también fue generalmente muy conservador en sus decisiones estratégicas, que ahora tendrán que revisar y posiblemente cambiar más agresivamente cuando sea necesario. 

Si bien en el 2022, todo puede cambiar, incluso con nuevos protagonistas gracias a los cambios de los reglamentos y monoplazas totalmente diferentes, también es cierta la frase del crítico francés Jean-Baptiste Alhonse Karr (1808-1890): “mientras más se cambian las cosas más iguales se quedan”.  Por lo que está prácticamente garantizada otra batalla épica Hamilton vs Verstappen. El británico dándolo todo por la revancha, el nuevo campeón posiblemente sin cambiar mucho su estilo, la rudeza a lo Senna/Schumacher.

formulaburgerf1@gmail.com 

Se el primero en Comentar

Deja un Comentario

Su correo no sera publicado.


*