Bakú, a orillas del Mar Caspio, circuito urbano de la Fórmula Uno con una larga sección casi recta de 2.2 kilómetros. Foto: motorauthority.com
Este fin de semana se corre en la ciudad de Bakú, el noveno Gran Premio de Azerbaiyán de Fórmula Uno, inaugurado en 2016 (hace 10 años) como el vigésimo tercer GP de Europa. La carrera está programada para el día sábado 26 a las 7 am (hora de Venezuela) por la conmemoración el domingo en el país azarí del Dia del Recuerdo (jornada de luto por los caídos en una reciente guerra).
Kimi Antonelli, inicia la cuenta regresiva para conquistar el campeonato de pilotos, después de 2 triunfos consecutivos, en pistas donde se suponía iba a limitar las pérdidas de puntos, por tener que salir al final de la parrilla por una nueva Unidad de Potencia en su Mercedes W17 en Monza y un segundo lugar en Madrid que se convirtió en victoria por un cambio de posición con el probable ganador -Lando Norris- gracias a la entrada a pits para cambio de neumáticos bajo el régimen del Vehículo de Seguridad Virtual (VSC).
Con una ventaja de 81 puntos sobre su más cercano rival, su compañero de equipo George Russell, se inicia el periodo más difícil para el novel aspirante a la corona de la máxima categoría del automovilismo mundial, al tener que soportar la enorme presión que significa para cualquier deportista, la cada vez más cercana posibilidad de titularse como campeón; además de hacerlo en apenas su segunda temporada en la exigente F1, con apenas 20 años de edad.
Además del indiscutible talento y sobrada velocidad que ha demostrado logrando 8 victorias en 14 grandes premios, necesitará mucho aplomo y madurez, para evitar que muy probables contratiempos y/o errores lo puedan afectar mentalmente, como le sucedió en su primer año, por malos resultados justamente en la segunda parte de la campaña.
El más claro ejemplo de como se puede afectar negativamente la mente de un piloto, fue el de Oscar Piastri, firme candidato al título de pilotos con McLaren en la campaña pasada, con siete victorias, para sufrir justamente en este mismo escenario el peor fin de semana de su carrera, con choque en las pruebas clasificatorias, salida en falso, entrada automática del sistema anticalado del motor, pérdida de múltiples posiciones y choque para quedar fuera en la primera vuelta. No volvió a ganar, nunca más.
Por supuesto que todo se agrava, si Antonelli encuentra mayor competitividad de alguna fuerza emergente, como puede ser el campeón mundial vigente Lando Norris, quien tendría al momento 3 victorias en las últimas 4 competencias, a no ser por la mala suerte en el Madring.
Los monoplazas de los cuatro grandes equipos (Mercedes, McLaren, Ferrari y Red Bull) prácticamente tienen la misma velocidad, como se aprecia en las pruebas clasificatorias para la parrilla de salida, siendo la diferencia en el desempeño en las carreras, los pequeños detalles en la construcción y los reglajes.
No es casualidad que un McLaren evolucionado le fuera bien en los circuitos de baja velocidad y curvas lentas (Hungría, Países Bajos y Madrid) por su distancia corta entre ejes, mientras Mercedes por su Unidad de Potencia y mayor capacidad de generar energía eléctrica le va mejor en trazados con largas rectas y con curvas rápidas (Monza).
Clase aparte Red Bull con Max Verstappen. Su capacidad de dominar un monoplaza con poca carga aerodinámica para mayor velocidad contando con un potente motor, no se puede dejar fuera como un posible candidato al triunfo en Bakú -aunque sería apenas el primero de la presente temporada- tal como sucedió en la pasada edición, cuando lejos de ser uno de los favoritos logró un Grand Slam.
Con Ferrari, el problema es distinto. Un buen chasis, pero con un motor débil, aun no a la par a pesar de dos evoluciones del ADUO (siglas en inglés para Oportunidades Adicionales de Desarrollo y Actualizaciones de los motores menos potentes, otorgados por la FIA); como siempre, la política interna entorpeciendo los resultados. Sin podios en las últimas 4 carreras, nunca han ganado en Bakú, pero sí Lewis Hamilton (con Mercedes en 2018), quien ha encontrado su mejor forma con los nuevos monoplazas, aunque demasiado distraído como demuestran sus frecuentes sanciones por trivialidades.
Los resultados en Azerbaiyán pueden ser mucho más importantes que los de una sola carrera, porque se continua sin descanso y sin muchas posibilidades de arreglos, con otros dos fines de semanas consecutivos en las muy calientes pistas de Sepang y Singapur.
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