¡Campeonísimo!

La foto que le ha dado la vuelta al mundo. En el podio del GP de Ciudad de México,  el  nuevo  campeón  de  la  Fórmula  Uno  en  hombros  de  dos multicampeones. Foto: Autosport.com

Con cuatro carreras (probablemente solo tres) de antelación al final del campeonato de la Fórmula Uno 2026, Kimi Antonelli se tituló  campeón  de  pilotos  de  la  máxima  categoría  del automovilismo mundial.

Se le puede llamar, el campeón de la precocidad, por sus logros a temprana edad comparado con sus antecesores. El campeón más joven del mundo, a los 20 años, precede por 3 al anterior poseedor del récord, Sebastian Vettel. Pero son varios más, que no dejan de impresionarnos. La Pole, ganador desde la Pole, Hat-Trick, Grand Slam, líder del campeonato y vuelta más rápida de una carrera.

Todo esto, por llegar muy temprano a la élite, saltando categorías inferiores al reconocerse su gran talento, pasando del Karting a la F4 (2022), Fórmula Regional (2023), luego directamente a la F2 (2024). En tan solo un año, gracias a la salida de Lewis Hamilton de Mercedes a Ferrari, se le dió la oportunidad en un equipo campeonil, necesitando una sola temporada para el necesario aprendizaje y en esta siguiente emular al hepatacampeón que sustituyó, con el título de pilotos en apenas su segunda campaña en la F1.

Tanto Gwen Lagrue, el caza talentos del programa Mercedes de pilotos jóvenes que lo descubrió, como su director en el Karting Dino Chiesa y Luca Baldisserri en los monoplazas, pronto supieron reconocer la pasta de campeón en el adolescente italiano, no solo por su enorme talento para conducir y ser rápido, había algo más que era aun más importante: su determinación, personalidad, estilo y forma de ser, buscando aprender cada vez más, como buscar siempre los límites y recuperarse sin secuelas de los errores y fracasos. Además, lo ha ayudado mucho esa inteligencia emocional contagiosa.

Ha resultado tener una singularidad y originalidad providencial para convertirse desde ya, en un milagroso fenómeno deportivo. Su nivel de velocidad natural es algo que no se puede enseñar, mientras que la habilidad de juzgar cuando usarla o no, es lo que ha venido depurando en esta temporada. Quizás, es el piloto que mejor ha interpretado y manejado la nueva tecnología de las regulaciones deportivas que se iniciaron en este 2026.

Su comienzo en la Fórmula Uno, no fue tan auspicioso como Toto Wolff, su padre deportivo, hubiese querido, siendo abiertamente criticado. Su debut en Monza en 2024 en la primera práctica libre con el W15 de George Russell, acabó contra las barreras de protección  de  la  curva  Parabólica  en  su  segunda  salida. Paradójicamente, al día siguiente se anunciaría que correría por Hamilton en la temporada 2025. La decisión se había tomado no por la prueba, sino por el potencial que mostraba, solo que era un diamante por pulir.

Su temporada de novato en 2025, tampoco fue relevante, pero si aprendió mucho y rápido. Su primer podio fue en Canadá y después de varias carreras en Europa deprimido por falta de resultados, salió de la primera fila en Brasil, donde terminó segundo por delante de Max Verstappen, a quien mantuvo detrás por muchas vueltas.

El cambio se vería muy pronto en la presente temporada. En su primera carrera en Australia, parecía que el patrón de mucha velocidad, pero sin control se repetía, con un despiste y destrozo del W17 en la tercera práctica libre. Pero ya era otro. No había pérdida de confianza sino su perenne búsqueda del máximo posible, que ha sido su característica. Clasificó y terminó segundo de su compañero George Russell. De allí en adelante, demostró no solo ser rápido, también un control de las situaciones y momentos, con una madurez inexplicable para los 19 años de edad, con cinco triunfos  consecutivos desde la pole, para consolidarse en el liderato de la clasificación de pilotos y no perderlo nunca más.

Ha ganado 9 de las 18 carreras de la presente temporada, que dice bastante, pero mejor aun, ha ganado en circuitos icónicos de la F1, donde triunfan los grandes campeones, como en Suzuka, Mónaco, Spa-Francorchamps y sobre todo en Monza, donde se consagró al remontar desde el último puesto de la parrilla y pasar a todos, incluyendo al final a su compañero George Russell.

Ya lo quieren comparar con un Ayrton Senna, pero eso no lo será jamás. Senna fue único y Antonelli también lo será. Este fin de semana llevará el 12 del paulista a Interlagos y seguramente recibirá la apreciación de una fanaticada que reconoce a los grandes campeones.

Esta historia, apenas comienza.

formulaburgerf1@gmail.com

Acerca de Bruno Burger 241 Artículo
Miembro titular de la Comisión Médica de la FÍA para F1 (1995-2015).

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